Qué hacer
- Hidratación: Bebe al menos 2.5–3 litros de agua al día para ayudar a prevenir la formación de nuevas piedras y facilitar la expulsión de las existentes.
- Dieta: Limita el consumo de sal, proteínas animales (como carne roja y embutidos) y alimentos ricos en oxalatos (ejemplo: espinaca, betabel, nueces, chocolate).
- Agua con limón: Puede aumentar el citrato urinario, lo cual ayuda a prevenir ciertos tipos de cálculos.
- Evita bebidas azucaradas y refrescos, ya que pueden favorecer la formación de piedras.
Medicamentos
- Citrato de potasio (requiere receta médica): Puede prescribirse para prevenir la formación de cálculos, especialmente si tienes bajos niveles de citrato en la orina.
- Tamsulosina (requiere receta médica): Puede ayudar a relajar las vías urinarias y facilitar la expulsión de piedras pequeñas.
Suplementos
- Citrato de magnesio: Puede ser útil en algunos casos para reducir la formación de cálculos de oxalato, pero consulta a tu médico antes de iniciar cualquier suplemento.
- Extracto de abedul: Algunas personas lo utilizan como complemento, aunque la evidencia científica es limitada.
Vitaminas y minerales
- Vitamina B6 y Magnesio: Pueden ayudar a reducir la formación de cálculos de oxalato, pero su uso debe ser supervisado por un profesional de salud.
Señales de alarma
- Acude al médico de inmediato si presentas dolor intenso que no cede, fiebre, vómito persistente, sangre en la orina o dificultad para orinar.
Recomendación final
Consulta siempre a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento o suplemento, ya que la elección depende del tipo de cálculo y tu estado general.